Los smartphones han cambiado nuestra forma de comunicarnos, de comportarnos, de actuar… pero tam...

Monday, July 04, 2016 by Anabelly Hernandez

Los smartphones han cambiado nuestra forma de comunicarnos, de comportarnos, de actuar… pero también han cambiado la forma en la que vivimos. Además, es posible que hayan tenido cierto impacto en nuestra salud física y mental y por eso ya se empiezan a diagnosticar algunas de las enfermedades que podrían estar causadas por los teléfonos móviles, entre ellas algunos desórdenes psicológicos.

Los smartphones se están convirtiendo en una herramienta cotidiana inseparable del usuario, es como una prótesis digital de las personas y de su inteligencia. Esta dependencia provoca que los usuarios que no pueden usar su smartphone o que lo pierden por avería, robo o fallo de red sientan inquietud y ansiedad ante la imposibilidad de usar sus smartphones. Este problema podría llegar a derivar en un futuro en algo más grave.

Se han realizado varios estudios sobre la materia en los últimos años y algunos han llegado a la conclusión de que, en casos extremos, la pérdida del móvil provoca una fuerte sensación de estrés, miedo y angustia por no poder acceder a los datos personales del terminal, ya que muchas personas almacenan en su smartphone la información más valiosa y gran parte de sus vidas: fotos, vídeos, contactos, información profesional… Los investigadores dan como solución realizar a menudo copias de seguridad de los datos.

Sin embargo, esto lo único que hará será reducir la sensación de ansiedad, pero hay casos que van más allá y algunos expertos se atreven a diagnosticar el “Trastorno de Adicción a Internet” que llegan a su máximo exponente con los smartphones. Según esas investigaciones, este trastorno podría llegar a modificar el cerebro y a dañarlo en la misma medida que algunas drogas químicas afectando al procesamiento de emociones, la atención, la toma de decisiones o el control cognitivo.

La mayoría de los usuarios que usan smartphones se conectan más de 6 horas al día y un gran porcentaje sentía la necesidad de comprobar sus correos y redes sociales más de 6 veces al día. Al parecer, la llegada de una nueva noticia o notificación podría activar directamente los centros de placer cerebrales. De aquí han surgido efectos como el “síndrome de la vibración fantasma” que nos hace mirar el teléfono de forma cada vez más frecuente.

Lo mejor para combatir los efectos negativos del móvil es hacer un uso racional del teléfono móvil libre, lo que requiere un aprendizaje paulatino y meticuloso, sobre todo entre la población más joven que ha nacido ya con este invento en el mercado y por eso su cerebro se adapta mucho más rápidamente a este fenómeno. Incluso los medios se están haciendo eco de un nuevo trastorno conocido como el “vamping” que hace trasnochar a los más jóvenes mientras chatean o navegan por las redes sociales.



Fuente: SobreTodoSalud