Muchas veces hemos oído decir que el tiempo lo cura todo, pero ¿cuánta mentira hay detrás de est...

Wednesday, December 14, 2016 by Anabelly Hernandez

Muchas veces hemos oído decir que el tiempo lo cura todo, pero ¿cuánta mentira hay detrás de este cliché? Las heridas necesitan ser atendidas y curadas hasta que cicatricen, es nuestra responsabilidad estar pendientes de ellas y no dejárselo a tiempo. A veces el tiempo pasa y se olvida de nosotras, de nuestro dolor.

Encuentra la cura en tu día a día, tus acciones, pasatiempos, amigos, familia; ocupa tu tiempo y pensamientos en cosas productivas, no te alejes de esta responsabilidad hasta que la herida haya cicatrizado. Ser Mejor publicó un artículo que te hará reflexionar sobre esta situación. Aquí lo compartimos contigo:

“No es cierto que el tiempo lo cura todo”

“El tiempo puede ser nuestro mejor amigo, pero a veces puede ser nuestro enemigo. Hay veces que el tiempo puede consolar pero a veces simplemente pasa inadvertido.

Hay heridas que ni siquiera el tiempo es capaz de sanar porque se han hecho profundas y que al contrario, al pasar el tiempo éstas se hacen cada vez más grandes. Hay heridas que siguen a pesar de los años, de las experiencias y a pesar de intentarlo de nuevo, son esas heridas que son demasiado sensible hasta para el roce del viento; son tan sensibles que con cualquier contacto vuelven a sangrar. Esas heridas son las que han dejado todas esas personas que han tomado un papel importante en nuestra vida, fueron hechas porque el corazón no estaba preparado para recibirlas, son las que forman parte de las marcas que deja la vida y que son casi imposibles de borrar.

Es mentira que el tiempo lo cura todo porque es el mismo tiempo el que nos consume; el tiempo no es tan bueno en ocasiones. El tiempo tiene el poder de arrebatarnos por una eternidad a las personas que amamos, a las personas que deseamos. El tiempo es capaz de quitar tus fuerzas, de quitarte la misma vida a veces lentamente  a veces ni siquiera puedes darte cuenta hasta que ya es demasiado tarde. El tiempo es el que ha quitado el ‘hubiera’, es el que impide que revivir los mejores momentos. Debemos tener cuidado con él porque él sigue su camino, no espera a nadie y nos lleva a pesar de todo. Lo único bueno que puede dejarnos el tiempo es el conocimiento y la experiencia con cada uno de sus pasos, con cada uno de nuestros fracasos y con cada una de las heridas.

Las heridas siguen ahí, podemos darnos cuenta cada vez que duelen, cada vez que sangran de nuevo. Todos queremos desasirnos de ellas, todos queremos olvidarlas pero a veces son más fuertes que nosotros mismos, de hecho, a veces son ellas las que toman la rienda, las que toman el control de nosotros. Nos hacen en ocasiones causar heridas en otras personas, nos hacen tomar el camino equivocado a causa del mismo color, nos hacen sentir en ocasiones las personas más desdichadas y pensar que somos los únicos que están pasando por una circunstancia como esa; nos hacen muchas veces hasta desear la muerte.

Todos hemos sido heridos por lo menos una vez y lo primero en lo que pensamos es en dejar que el tiempo sane la herida, esperamos que el tiempo pase porque tenemos la esperanza de que el dolor se irá en algún momento, pero no debe ser así, ya que; somos nosotros los que tenemos que luchar para sanar todo lo que haya dentro de nosotros; somos nosotros los que tenemos que buscar la cura, limpiar la herida y atenderla hasta que cicatrice; somos nosotros los únicos que podemos hacer algo por nosotros mismos. No le dejemos nuestras heridas al tiempo porque es el mismo tiempo el que va aumentando el número de ellas.”





Con información de: whatthegirl