Cuando llega un evento astronómico como el de la Superluna, descubrimos que la cámara de nuestr...

Monday, November 14, 2016 by Lourdes López

Cuando llega un evento astronómico como el de la Superluna, descubrimos que la cámara de nuestro teléfono móvil al fin y al cabo es más limitada de lo que pensábamos. Se siente una cierta frustración al descubrir que la Luna en nuestras fotos termina siendo un punto de luz diminuto.

Pero existen formas de lograr fotos más o menos dignas de la Superluna sin tener un equipo fotográfico profesional. Sí, incluso usando la cámara de un móvil.

Desde luego no es sencillo, pero tampoco es inalcanzable. La clave para fotografiar la Luna es tener en cuenta que es un objeto muy luminoso. Por eso conviene fotografiarla poco después de que se eleve en el horizonte.

Es en ese momento cuando su grado de luminosidad es algo menor al que alcanzará en plena noche, cuando se encuentre en lo alto del firmamento.

Para ello nos vendrá de perlas la aplicación Photopills, pensada para astrofotografía. Esta app nos indica el punto exacto por el que aparecerá nuestro satélite y la hora a la que lo hará. Aunque podemos emplear otras aplicaciones pensadas para observar el cielo nocturno.

Una vez que sepamos la posición exacta del astro, hay que evitar usar el zoom digital a toda costa. Pues aunque nos permita acercarnos a la Luna, obtendremos una imagen muy pobre. Es mejor hacer la foto sin recurrir al zoom digital y una vez realizada recortar la zona en la que se encuentra la Luna.

La imagen final será muy pequeña, pero con un poco de suerte -depende de la resolución de la cámara del teléfono- tendremos una foto con un tamaño suficiente como para publicarla en Instagram o en otras redes sociales. Eso sí, lo más probable es que no tenga resolución suficiente como para poder obtener una copia impresa.

Para hacer la foto debemos encuadrar pensando en el área que vamos a recortar en la imagen final. Si estamos haciendo la foto con la Luna apareciendo por el horizonte, sería bueno incluir algún detalle que de una idea aproximada de la escala del satélite, como un edificio. Un buen ejemplo es la imagen que captó ayer el fotógrafo Emilio Morenatti con un equipo profesional de la Luna junto al castillo de Almodóvar del Río (ojo, utilizando un equipo profesional).

Para lograr que la Luna no sea vea como un punto de luz y podamos apreciar algunos detalles de su superficie, debemos reducir la luminosidad de la imagen. Sí, aunque estemos haciendo una foto al atardercer o al anochecer debemos disparar pensando que el sujeto principal de la foto es tan luminoso como un pequeño Sol.

Por eso debemos enfocar exactamente al punto en el que se encuentre la Luna y reducir el nivel de exposición a -1 o -2 EV. Un control con el que cuentan el 90% (o más) de las cámaras de los teléfonos. Como la Luna es un objeto muy luminoso al reducir el nivel de exposición se da la paradoja de que no obtendremos una imagen trepidada a pesar de la escasez de luz ambiental.

La velocidad de disparo seguramente será lo suficientemente rápida como para que el temblor de nuestras manos no afecte al disparo. En cualquier caso, no está de más sujetar todo lo firmemente que podamos la cámara con nuestras manos.

Hay que reducir el nivel de exposición debido al enorme brillo de la superluna.

Una vez hecha la foto toca ampliarla en la pantalla para observar si se ve correctamente la Luna. Si todo ha ido bien deberíamos tener una imagen como mínimo aceptable en la que observemos algunos detalles de la superficie. Cuantos más intentos realicemos con diferentes tipos de encuadre, mayores serán las posibilidades de lograr una buena foto.

Evidentemente todo se simplifica un poco si contamos con un teléfono que disponga de un objtivo de medio o largo alcance. Actualmente, sólo el Asus ZenFone Zoom y el iPhone 7 Plus. Aunque las distancias focales máximas de ambos teléfonos no son demasiado espectaculares.

También podemos usar si disponemos de un iPhone junto con un trípode con adaptador para teléfonos la aplicación Hydra, que es capaz de lograr un zoom digital de hasta cuatro aumentos con mejores resultados que los que por defecto obtenemos con el teléfono.

Para lograrlo, la aplicación dispara un gran número de fotos en ráfaga de la zona a fotografiar, por eso es necesario el uso de trípode, y mediante un algoritmo las fusiona en una única imagen con un zoom digital mejorado. Otra posibilidad es usar un objetivo de tipo zoom para móviles. La calidad de imagen que se obtiene no suele ser muy buena, pero puede ser suficiente para lograr una foto vistosa. Entre los mejores objetivos de este tipo están los de Olloclip.

Finalmente, si el teléfono con el que contamos dispone de grabación de archivos RAW es hora de experimentar con esta función para poder realizar un retoque a posteriori de la imagen. Dos aplicaciones gratuitas y bastante interesantes para intentar mejorar nuestras fotos de la superluna disparadas en ese formato serían Lightroom y Snapseed.

Si a pesar de todo queremos obtener una mejor imagen, debemos usar una cámara compacta con un zoom de largo alcance, algunas son muy económicas y equipan objetivos con un alcance sorprendente. Aunque lo ideal es utilizar una cámara réflex o evil que cuente con un objetivo con una distancia focal de al menos 200mm.

Con información de La Vanguardia