¿Altas o bajas? Como dicen por ahí, en gustos y colores, no opinan los doctores. Un hombre puede...

Friday, September 16, 2016 by Anabelly Hernandez

¿Altas o bajas? Como dicen por ahí, en gustos y colores, no opinan los doctores. Un hombre puede sentirse atraído por una mujer y no precisamente por su estatura, sino por muchas otras características. Sin embargo, un estudio asegura que las mujeres bajitas son las preferidas por los hombres.

Esta investigación realizada por la Universidad de Groning, en Holanda, y publicada en el sitio Plos One, analizó una muestra de 10 mil parejas en el Reino Unido y se observó que, en promedio, las mujeres son 20 centímetros más bajas que los hombres.

No es la primera vez que se llega a una conclusión de este tipo, estudios anteriores ya habían mostrado esta tendencia en la diferencia de estaturas. Algunos ejemplos de esta tendencia es Gerard Piqué (1,92) y Sakira (1,57) o la pareja que supieron formar Eva Longoria (1,52) y el basquetbolista Tony Parker (1,90).

Una foto publicada por Shakira (@shakira) el


Por otro lado, este estudió también demostró que las pareja conformadas por hombres altos y mujeres bajitas tienen un mejor posicionamiento en la tabla de seducción. Esto se puede traducir a que las mujeres de menor estatura y los hombres más altos prefieren que la diferencia entre ellos sea lo más amplia posible. Mientras que los hombres pequeños y las chicas altas prefieren que esa diferencia sea casi imperceptible.

La psicóloga Mónica Cruppi, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, aseguró a Entremujeres que esto se debe a cuestiones culturales: “En la elección de pareja entran en juego atributos generales que se les dan al género. A los hombres les gustan las chicas bajitas porque asocian este aspecto con la femineidad. Además, en el plano del amor, pueden sentir que les resultará más fácil abordar el plano sexual”.



Por otro lado, el hombre siente que mantiene su rol de protector cuando existe una diferencia considerable de estatura entre él y su pareja. “Todo tiene que ver con el imaginario social, en el cual los altos o grandotes parecen ser más seguros de sí mismos que el resto, aunque en los hechos está claro que esto no tiene por qué ser así”, recalcó la especialista.




Fuente: whatthegirl