Lucir unos abdominales de revista no solo requiere de mucho esfuerzo y sacrificio, sino que los...

Friday, September 09, 2016 by Lourdes López

Lucir unos abdominales de revista no solo requiere de mucho esfuerzo y sacrificio, sino que los ejercicios que realizamos para conseguirlos podrían ser perjudiciales para nuestra salud.

Al menos eso es lo que afirma en su último estudio el profesor de biomecánica de la columna vertebral Stuart McGill, de la Universidad de Waterloo, Canadá. Según él, fortalecer nuestros abdominales mejora nuestro equilibrio y flexibilidad pero, los ejercicios de contracción que realizamos para conseguirlos, pueden dañar nuestra columna vertebral.

Dolores de espalda, contracturas cervicales, protusiones e incluso hernia discal son algunas de las consecuencias negativas de estos ejercicios. Descubre todos los detalles y consejos para evitar estas lesiones a continuación.

Ni por salud, ni por estética

El ejercicio de contracción abdominal típico, así como sus variantes, resultan potencialmente peligrosos y pueden ser inútiles. 

Según los datos publicados por el ejército estadounidense, el 56% de todas las lesiones sufridas durante la Prueba de Aptitud Física para el ingreso en la academia se produjeron justamente en los ejercicios abdominales.

Durante el estudio se tomaron dos grupos de población. Al primero se le pidió hacer abdominales diariamente y, al segundo grupo de control, no hacer ninguno.  Tras 6 semanas se tomaron medidas detalladas y se descubrió que los abdominales no habían tenido ningún impacto en el tamaño de la cintura o la cantidad de grasa abdominal. 

La columna vertebral 



Dejando de lado la parte estética, el estudio del profesor de biomecánica Stuart McGill demuestran que la presión ejercida sobre los discos vertebrales durante las contracciones abdominales dañan nuestra columna.

Para llegar a esta conclusión, el profesor sometió varias columnas vertebrales de cerdo (las más parecidas por fisiología, densidad osea y mecánica a las humanas) a cientos de contracciones abdominales.


Al concluir, descubrió que los discos de la columna se habían encogido tanto que presentaban protuberancias. Esta aumentaría la presión interdiscal produciendo dolores, contracturas e incluso hernias.

No concluyente


Los resultados del estudio no han sido bien acogidos por la comunidad deportiva, quien denuncia que, aunque existiendo muchas similitudes anatómicas entre humanos y cerdos, nuestra biomecánica no es idéntica.

Si que admiten que mal ejecutados estos ejercicios resultan potencialmente dañinos y por ello hay que dominar la técnica a fin de evitar lesiones. Lo mejor es que las rutinas de abdominales no superen los 60 por sesión. Además, si estamos iniciándonos en este entrenamiento, lo ideal es empezar por sesiones de 15 repeticiones máximo.

También es aconsejable situar las manos bajo nuestra espalda baja para equilibrar y evitar que la espalda quede arqueada. Tampoco es necesario realizar una flexión completa, sino que pequeñas contracciones son suficientes para trabajar los músculos.

Otra opción es recurrir al entrenamiento hipopresivo o isométrico que permiten entrenar la zona evitando lesiones.

Por último señalar que, si queremos lucir abdominales, según los resultados es más útil realizar ejercicios atléticos que permitan reducir la cantidad de grasa corporal al mínimo, solo así lo conseguiremos