Estos clichés se ven reforzados muchas veces por algunos estudios científicos que argumentan qu...

Tuesday, August 23, 2016 by Lourdes López

Estos clichés se ven reforzados muchas veces por algunos estudios científicos que argumentan que estar casado aporta diversos beneficios a niveles emocionales e incrementa los niveles de satisfacción personal. El matrimonio es bueno para ti. 

Lo habrás escuchado una y otra vez. Pero algo está cambiando, según estadísticas recientes, los matrimonios contraídos a nivel mundial están empezando a disminuir. Los solteros por decisión propia son cada vez más y junto a este hecho surge una nueva manera de definir la soltería: no todo el mundo desea casarse, ni existe una edad 'adecuada' (30, 40 o 50 años) para hacerlo.

Lo cierto es que cada vez hay más personas construyendo vidas en solitario en todo el mundo, hecho que hasta hace poco habría resultado tremendamente inusual. En otras palabras las mujeres que eligen permanecer solteras se están convirtiendo en un grupo difícil de ignorar y con poder.

Para la socióloga e investigadora DePaulo hasta ahora no ser había prestado atención al fenómeno porque “desde las ciencias sociales siempre se ha pensado que la gente que estaba soltera era porque no había encontrado pareja y que en cualquier momento podrían contraer matrimonio. Por ello no eran dignos de una categoría de estudio.”

Para la investigadora –y soltera confiesa- , esta es una gran oportunidad perdida; un intento más riguroso para estudiar a las personas solteras podría enseñarnos mucho acerca de lo que significa vivir la vida de acuerdo a los propios valores. También sobre el placer y la soledad. En definitiva, acerca de no poner todos los huevos en una misma canasta social y emocional.

Más importante aún: podría disipar algunos mitos y expectativas poco realistas sobre el matrimonio que dificultan las relaciones y causan infelicidad. Si los investigadores empezaran a escuachar a los solteros, aprenderían mucho sobre la naturaleza humana y las relaciones entre las personas.


Fuente: Elle