Al no funcionar con normalidad los riñones no pueden excretar las toxinas del torrente sanguíneo...

Monday, August 08, 2016 by Anabelly Hernandez

Al no funcionar con normalidad los riñones no pueden excretar las toxinas del torrente sanguíneo y, de acumularse, pueden llegar a provocar picazón e incluso erupciones cutáneas.

Todas las personas tienen dos riñones, cada uno del tamaño aproximado de un puño. Estos importantes órganos cumplen una función fundamental, al ser los responsables de filtrar los desechos de la sangre y remover el exceso de líquidos para producir la orina.

Además, desempeñan un papel primordial en la regulación de la presión arterial y son los encargados de producir algunas de las hormonas que el organismo requiere para funcionar en óptimo estado.

Sabiendo que tienen que cumplir con tareas tan importantes, no resulta extraño que algún tipo de anomalía en los mismos pueda reducir en general la calidad de vida.

El principal problema es que gran parte de los síntomas que advierten de alguna enfermedad renal, aparecen cuando ya está demasiado avanzada y es difícil de controlar.

Teniendo en cuenta que un diagnóstico precoz puede salvar la vida de aquellos que padecen este tipo de patologías, desde hace algún tiempo se vienen conociendo algunos signos que podrían ser determinantes para su detección.  

Si bien estas señales podrían aparecer por otras razones, es vital considerarlas como un motivo de consulta al especialista. ¡Conócelas!

1. Cambios en la micción
Los riñones son los responsables de producir la orina y por eso no resulta extraño que los cambios en la misma sean una primera señal de alerta de una enfermedad.

En primer lugar, los hábitos de micción pueden cambiar, siendo necesario ir más veces al baño que de costumbre, en especial en horas de la noche.

También puede ocurrir una urgencia por orinar, pero al llegar al baño el líquido que se expulsa es mínimo o nulo,  sintiendo al mismo tiempo una estrechez en la parte inferior pélvica.

La orina puede dejar ver signos como:
  • Un color más pálido o más oscuro.
  • Olor fuerte.
  • Más espumosa o burbujeante.
  • Presencia de sangre.


2. Retención de líquidos
Por la dificultad que tienen estos órganos para trabajar cuando están enfermos, los líquidos se retienen en los tejidos del organismo y causan inflamación en áreas como:
  • Los tobillos.
  • Las piernas.
  • El rostro.
  • Las manos.

Por este trastorno, también es común sentir con más frecuencia una molesta sensación de pesadez e hinchazón abdominal.

3. Sensación de picor
Las toxinas presentes en el torrente sanguíneo son eliminadas a través de los riñones.

Al existir inconvenientes para llevar a cabo esta función con normalidad, la persona puede empezar a sufrir de erupciones en su piel y una molesta sensación de comezón u hormigueo, que se extiende incluso hasta los músculos y los huesos.

4. Fatiga
Una de las funciones renales es la de producir una hormona conocida como eritropoyetina. Esta tiene la labor de apoyar al organismo en la producción de glóbulos rojos, esenciales para transportar el oxígeno a través del torrente sanguíneo.

A medida que se presenta algún tipo de falla o insuficiencia, también hay una disminución en la producción hormonal, por lo que los músculos y la mente se cansan con más facilidad.

Al disminuir los niveles de energía, las personas afectadas se sienten sin fuerzas para hacer sus actividades cotidianas, duermen más de lo debido y todo el tiempo se sienten débiles.

Esta condición también se conoce como anemia y otra de sus causas es la deficiencia de hierro.

5. Cambios en la percepción del sabor y mal aliento
La acumulación de desechos en la sangre hace que la percepción del sabor de los alimentos sea distinta.

De hecho, algunas personas sienten como un sabor metálico, en especial al comer carne. Además, la mayoría presentan algún grado de mal aliento, el cual es muy difícil de eliminar.

Muchos de los que sienten este síntoma dejan de comer porque les resulta muy desagradable el sabor de los alimentos que ingieren.

6. Dolor de espalda
Los dolores de espalda son tan comunes que muchas personas los achacan a las malas posturas, el sobresfuerzo o el estrés.

No obstante, no se debe descartar la posibilidad de un problema renal, sobre todo si se da en la parte baja o a un costado.

¿Cuándo alertarse?
Todos estos síntomas deben ser un motivo de consulta médica, independientemente de su origen. Para encender las señales de alerta sobre un posible problema en los riñones es fundamental considerar los factores de riesgo que se tienen, así como la recurrencia de estos síntomas.

Si dos o más de ellos aparecen y desaparecen con frecuencia, o no desaparecen a pesar de darles otros tratamientos, lo mejor es pedir una evaluación médica.



Fuente: Mejor con Salud