Pasada las tres de la tarde, tienes más apetito, más emociones asociadas a la comida, menos insu...

Friday, August 12, 2016 by Anabelly Hernandez

Pasada las tres de la tarde, tienes más apetito, más emociones asociadas a la comida, menos insulina en el cuerpo para ocuparse de gestionar los nutrientes y algunos puntos más nada favorable si lo que deseas es adelgazar.

Casi todas las personas tienen la mala costumbre de comer a deshoras, todo es una cadena: si desayunas tarde, almorzarás tarde y esto tiene sus consecuencias. Comer después de las tres de la tarde está asociado a mayores dificultades para controlar el peso.

Esta asociación abre una mirada distinta basada en la cronobiología sobre uno de los mayores problemas de salud del mundo occidental: el sobrepeso y la obesidad.

Un nuevo estudio de la Universitat de Barcelona, dirigido por la experta en nutrición y ciencia de los alimentos María Izquierdo, ha comprobado el mismo fenómeno entre personas obesas severas que se habían sometido a cirugía bariátrica como último recurso para bajar su exceso de peso, que en muchos casos estaba generando síndrome metabólico y secuelas cardiovasculares.

Este estudio analizó 270 pacientes de la unidad de Obesidad del hospital Clínic, todos los participantes, la mayoría mujeres, habían tenido un índice de masa corporal superior a 40 (se considera un índice normal 25) y después de haber probado diferentes métodos para perder peso sin éxito, habían necesitado una cirugía bariátrica que redujera su capacidad de absorción en el estómago y el intestino.

A lo largo de seis años, la mayoría logró reducir y mantener a raya sus kilos y llegar a quitarse de encima el 80% del peso que les sobraba. Otra parte de los pacientes logró la pérdida de kilos deseada durante los dos primeros años y luego volvieron a engordar en los siguientes años. Y hay un tercer grupo, entre el 10% y el 15% de los casos estudiados, que desde el principio no consiguió perder el peso que le sobraba, ni siquiera la mitad.

 “Y hemos encontrado una diferencia clara entre estos tres grupos: la hora de la comida. No hay variaciones por sexo, edad, la hora de la cena o la del desayuno u otras circunstancias: el 70% de los pacientes del tercer grupo, el que desde el principio respondía peor al drástico tratamiento para perder peso, comía después de las 3 de la tarde”, explica la investigadora principal del estudio, María Izquierdo.

En los otros grupos, los que lograron un amplio éxito y los que tuvieron resultados peores con los años, eran tardíos menos del 40%. “Eso no quiere decir que sea un factor determinante, pero la correlación entre una circunstancia y otra nos tiene que hacer pensar en la importancia que puede tener ese factor en la obesidad“, indica.

María Izquierdo recuerda que la secreción de insulina, por ejemplo, a lo largo del día sigue una curva, como otras hormonas relacionadas con el ritmo circadiano, “y a las tres de la tarde está bajando. Si la principal comida se lleva a cabo después de esa hora, el cuerpo está casi como prediabético, con menos insulina de la que necesita: la gestión de los nutrientes será peor”.

También están analizando las emociones. “La respuesta emocional ante las comidas podrían tener igualmente influencia en la pérdida de peso”, explica la investigadora. ¿Es de los que comen más cuando están tristes o tienen un disgusto o de los que se les quitan las ganas? ¿de los que se desinhiben fácilmente y llegan a la glotonería? ¿de los que se obsesionan por un trozo de chocolate? “Bueno, si por la noche aparece insistentemente el deseo de algo dulce, mejor un trocito de chocolate negro”, propone la experta. “El deseo de algo dulce al terminar una comida es algo absolutamente fisiológico”, consuela.



Fuente: whatthegirl