“Hay que desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”. ¿Cuántas veces...

Wednesday, August 17, 2016 by Lourdes López

“Hay que desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”. ¿Cuántas veces habremos escuchado este dicho? Muchas, hasta ahora. Un reciente estudio arroja nuevos datos sobre la que supuestamente es la comida más importante del día, derribando a su vez cinco de los más populares mitos que rodean al desayuno..

1. Desayunar no hace adelgazar. Es una falsa creencia. Desayunar mucho no hace adelgazar porque no modifica el metabolismo. Las personas que realizan una alta actividad física sí necesitan un completo desayuno, pero el argumento de “come en el desayuno porque lo quemas durante el día”, no funciona en aquellas que no practican deporte. Una pena que ir en automóvil a la oficina no sirva para quemar calorías.

2. El desayuno es bueno para el corazón. Según el mismo estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, a pesar de que, sobre todo en la tercera edad es una creencia muy extendida el hecho de que desayunar bien es bueno para el corazón, resulta que comer mucho o no comer en el desayuno parece tener muy poco que ver con nuestro sistema cardiovascular.

3. Desayunar quita hambre durante el día. Mientras que a menudo hemos escuchado que comer en la mañana, si tienes hambre o no, puede ayudar a los antojos para el resto del día, la ciencia, una vez más, sugiere lo contrario. Los investigadores confirman que es posible, e incluso evidente, que si no desayunamos, llegaremos con más hambre al almuerzo, pero el efecto contrario, desayunar, no invalida tener hambre. En este punto existe un truco, y es que si verdaderamente se quiere llegar a la comida sin hambre, debemos aumentar el consumo de proteínas, tanto en el desayuno como en resto de comidas.

4. Todo el mundo debería desayunar copiosamente. A no ser que seas un deportista o te levantes realmente hambriento, esta afirmación no es del todo cierta y volviendo al punto 1, no se deben consumir más calorías de las que puedas llegar a quemar. Sin embargo, alguien que está entrenando para una carrera, por ejemplo, tiene que abastecerse de “combustible” antes de hacer ejercicio. Un desayuno saludable complementa un buen entrenamiento.

5. El consumo excesivo de café por la mañana deshidrata. Si el café provoca amores y odios a partes igual, hoy descubrimos que el café deshidrata. Aunque, dicho sea de paso, el agua en el café o té equilibra, el efecto deshidratante de cafeína, según la Clínica Mayo. Así que, por supuesto en su justa medida, beber café no es malo para el organismo.


Fuente: La Razón.