El chequeo después del baño ayuda a detectar posibles problemas de salud. Diez indicios para te...

Saturday, July 23, 2016 by Anabelly Hernandez

El chequeo después del baño ayuda a detectar posibles problemas de salud. Diez indicios para tener en cuenta.

Toda persona, inmediatamente después de un baño, permanece algunos instantes desnuda cerca de un espejo. Algunos prefieren salir rápido de la situación, mientras que otro eligen permanecer allí, en contemplación del propio ser, por mucho tiempo. Lo que la mayoría desconoce es que esa escena, tan cotidiana, tan trivial, puede llegar a ser clave para el cuidado de la salud.

El poder observar el propio físico ante el espejo permite detectar malformaciones en la piel, manchas u otro tipo de señales que puedan reflejar algún problema. Por eso, un grupo de expertos médicos de Inglaterra elaboró una serie de posibles complicaciones físicas importantes a tener en cuenta en ese momento de intimidad "con uno mismo".

Bultos extraños en la ingle
La ingle es una de las zonas más propensas a sufrir hernias, a causa de un esfuerzo desmedido o una contracción abdominal excesiva. Los pequeños bultos, que pueden ser identificados a simple vista, podrían ser signo de una hernia en formación. Ese trastorno físico es provocado cuando una parte del intestino empuja a través de la pared de la ingle.

"Lo más probable es que sólo se pueda ver el bulto estando en una posición vertical debido a que la gravedad y la presión abdominal harán que sobresalga", explicó al Daily Mail el doctor Anton Emmanuel, un gastroenterólogo consultor de la University College London Hospitals. "En efecto, desaparecerá cuando uno esté acostado".

Las hernias inguinales son más comunes en los hombres, muchas veces como resultado del levantamiento de objetos pesados. El problema puede llegar a requerir una operación para empujar la parte que sobresale a su lugar y cerrar quirúrgicamente la debilidad muscular, por eso es importante tratarlo a tiempo.

Manchas oscuras en las axilas
Los parches oscuros de piel engrosada en las axilas pueden ser un trastorno cutáneo conocido como acantosis nigricans. "Si bien pueden ser benignas, muchas veces pueden ser una señal temprana de diabetes tipo 2", explicó la doctora Nida Chammas, endocrinóloga del Hospital Churchill IMC.

Normalmente tienen el tamaño de la palma de una mano y tienden a ser secas y de textura áspera. También pueden picar. "Están normalmente vinculadas a la obesidad, que a su vez puede causar resistencia a la insulina" dijo la doctora Chammas. "Se cree que altos niveles de insulina en la sangre pueden provocar cambios en las células de la piel que conducen a la formación de estos parches".

Aunque la ciencia todavía no descubrió el motivo, por lo general se forman en pliegues como las axilas, el cuello y la ingle. Realizar cambios en el estilo de vida tales como bajar de peso, reducir la ingesta de hidratos de carbono y hacer más ejercicio puede ayudar a restaurar el color original de la piel.

Como asistencia a aquellos cuyas manchas se derivan de resistencia a la insulina, un médico puede prescribir medicamentos como la metformina, que reduce los niveles de insulina y apacigua el color de las manchas.

Falta de pelo en las piernas
La ausencia de pelo en las piernas (que para muchas mujeres podría significar una ventaja) puede ser un signo de enfermedad arterial periférica (PAD), donde existe una acumulación de depósitos grasos en las arterias de las piernas, que a su vez restringen el suministro de sangre a esos músculos. Eso también puede causar hinchazón en las pantorrillas.

"Esto lleva a una falta de sangre en los folículos pilosos -las células que rodean la raíz del cabello-, por lo que el pelo no crece", explicó John Scurr, un cirujano vascular consultor en el Hospital University College de Londres.

Si bien en algunas personas la alopecia puede ser el único síntoma, para otros también puede haber dolor al caminar. Aproximadamente una de cada cinco personas mayores de 60 años se ve afectada por esto a causa de presión arterial alta y colesterol elevado, por lo que los control deben ser màs exhaustivos. Un solución a este problema es darse unas caminatas diarias.

Un hombro más alto que el otro
Si se nota que un hombro es mayor que el otro o que un omóplato es más prominente, es probable que haya un signo de una escoliosis no diagnosticada. Es decir, una curvatura lateral de la columna, según explica el profesor Tony Kochhar, cirujano ortopédico del London Bridge Hospital.

"Tradicionalmente la gente piensa que la escoliosis es tener una forma de S en la columna vertebral", dijo. "Pero la enfermedad también puede afectar los nervios de la zona, torciéndolos y empujándolos hacia arriba y hacia el exterior desequilibrando la alineación de los hombros".

Algunos ejercicios de fortalecimiento y estiramiento de un médico o un fisioterapeuta pueden mejorar la postura y la flexibilidad y hasta pueden ayudar a controlar cualquier dolor de espalda. En casos extremos, también se puede pasar por el quirófano.

A veces, este trastorno es causado por una gran pérdida de masa muscular como resultado de una esclerosis múltiple. "La esclerosis afecta a los mensajes que envía el cerebro a los músculos", señaló el profesor Kochhar.

Una vena prominente debajo del pecho
Una vena prominente en el centro del pecho puede ser un signo de una condición inflamatoria conocida como Enfermedad de Mondor. "Esto es debido a la hinchazón de una vena bajo la piel del pecho que puede ocurrir debido a una lesión", explicó el doctor John Scurr. La enfermedad de Mondor, una enfermedad poco frecuente, no es causante de cáncer de mama, pero en raras ocasiones puede ser una señal de la formación de un tumor en esa zona. La complicación puede ser tratada con medicamentos anti-inflamatorios.

Piel oscura en los tobillos
La presencia de piel oscura, en apariencia descolorida, alrededor del hueso del tobillo puede ser el indicio de una úlcera en la pierna. Éstas se producen cuando las venas de la pierna se debilitan y pierden su capacidad para impulsar la sangre hacia el corazón. "Son fugas de sangre de las venas que se han debilitado por una acumulación de presión en la pierna",explica Eddie Chaloner, un cirujano vascular en la NHS Foundation Trust.

Esta fuga provoca una reacción inflamatoria: la hemoglobina -la molécula proteica en las células rojas de la sangre, que lleva el oxígeno de los pulmones a los tejidos del cuerpo- se filtra en el área creando la decoloración.

Venas abultadas en el cuello
La aparición de una o varias venas engrosadas y sobresalientes en el cuello puede ser un signo de insuficiencia cardíaca. Eso sucede cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo a la presión adecuada. "Si las venas que llevan la sangre de la cabeza al corazón tienen menos fuerza para hacerla circular, entonces se acumula y provoca que las venas se hinchen", explicó el doctor Glyn Thomas, cardiólogo del Bristol Heart Institute.

Los lugares del cuerpo en los que ocurre con más frecuencia son el cuello y algunas veces en la pierna, ya que están más alejados del corazón.

Las venas prominentes se presentan normalmente con algunos otros síntomas de insuficiencia cardíaca, como no poder respirar o tener los pies y los tobillos hinchados, ya que si el corazón no bombea de manera eficiente, la sangre se acumula.

Moretones inexplicables
Muchas personas se encuentran a diario con moretones o marcas oscuras como de golpes en diferentes partes del cuerpo que tardan más o menos una semana para desaparecer. Esto puede ser un signo de una enfermedad del hígado como, por ejemplo, hepatitis.

"Si el hígado está enfermo, lo más probable es que el número de plaquetas en la sangre disminuya", señaló el profesor David Lloyd, cirujano del hígado en el Hospital Universitario de Leicester. "Como las plaquetas son necesarias para coagular la sangre, su disminución puede dar lugar a una hemorragia interna que genere la contusión". Los hematomas también pueden ser un indicio de un proceso de leucemia, por lo que es de suma importancia informar a un médico.

Rodillas hinchadas o con bultos
Una protuberancia carnosa en la rodilla podría ser una señal de una formación de gota, un tipo poco común de artritis que causa una inflamación dolorosa de las articulaciones. Es causada por el ácido úrico, una sustancia química natural en el cuerpo, que forma pequeños cristales en y alrededor de las articulaciones."Estos cristales también pueden acumularse debajo de la piel, dando lugar a pequeños grumos blancos o amarillos conocidos como tofos", dijo Kailash Desai, un cirujano ortopédico consultor en Middlesex Hospital West.

Esas protuberancias visibles podrían aparecer alrededor de otras articulaciones como el pie, pero son más notables alrededor de la rodilla. Si no se tratan, pueden crecer hasta el tamaño de una pelota de golf y dañar de forma permanente el hueso.

Hacer ejercicio regularmente y evitar los alimentos con altos niveles de purinas (químicos involucrados en la producción de ácido úrico), tales como carnes rojas, vísceras, pescado azul, mariscos y alimentos que contienen extracto de levadura, puede ayudar a reducir los ataques de gota.

Lunares en la pierna o espalda
La mayoría de los lunares del cuerpo son cúmulos de células llamadas melanocitos -que producen el pigmento en la piel- completamente inofensivos. Sin embargo, en algunos casos pueden ser un melanoma, una forma agresiva de cáncer de piel.

En las mujeres se forman comúnmente en la pierna, mientras que en los hombres son más comunes en la espalda por lo que es necesario chequear constantemente toda la superficie de la piel en un espejo.

Según el doctor John Ashworth, un dermatólogo consultor de Bridgewater Community Healthcare NHS Trust, los melanomas tienen la apariencia de lunares muy oscuros o muy pálidos con una parte más oscura que crece de a poco. Aunque el lunar esté en la zona hace mucho tiempo, si cambia de color, forma o tamaño es probable que esté mutando o desarrollando un cáncer.




Fuente: Infobae