La investigación de la casa de estudios británica usó las imágenes de 1.122 usuarios de Facebook...

Monday, July 11, 2016 by Lourdes López

La investigación de la casa de estudios británica usó las imágenes de 1.122 usuarios de Facebook, que posteriormente fueron sometidos a una evaluación de cociente intelectual (CI). Tras esto las fotos fueron analizadas considerando la escala de puntuaciones obtenidas en el test.

Entre sus conclusiones, el estudio señala que quienes fueron “medidos y percibidos como más inteligentes” evitan los colores rosado, morado y rojo en sus fotos de perfil de Facebook y favorecen las imágenes con menor diversidad de color. El color verde es frecuente en las imágenes de estas personas.

Asimismo, las personas con mejor respuesta intelectual en las evaluaciones en general preferían aparecer solas o con la menor cantidad posible de personas en sus imágenes. A ello hay que agregar que los sujetos de prueba más aptos mostraban fotos delineadas claramente, con fondos poco cargados y mostraban menor cantidad de piel en sus fotos de Facebook.

Un detalle curioso que señala el estudio es que aparecer sonriendo y llevando lentes, a una distancia focal apropiada,  con gran presencia de los colores blanco y gris, dejando de lado los tonos marrones y verdes, hace que la gente se vea más lista, independientemente de su inteligencia real.

En el resumen del trabajo, los investigadores señalan que los seres humanos usan estereotipos poco precisos para elaborar juicios parcializados en base a las imágenes mostradas en las redes sociales, apuntando particularmente a la reciente práctica de gerencia de revisar las fotos de perfil de los candidatos a un puesto de trabajo antes de concederles una entrevista.

“Nuestros resultados indican que las elecciones que los usuarios hacen sobre la forma en que se presentan a sí mismos en sus fotos de perfil reflejan su nivel y que, los algoritmos de computadora pueden extraer características y hacer predicciones automáticamente”,                              
 señalan los investigadores al final de su estudio.


Fuente: El Comercio