Los rudimentos son «lo que sobra», los órganos o estructuras no funcionales que se encuentran en...

Monday, June 27, 2016 by Lourdes López

Los rudimentos son «lo que sobra», los órganos o estructuras no funcionales que se encuentran en todo el organismo humano. Ellos comprueban la diferencia entre el hombre moderno y sus antepasados.
Genial.guru reunió 6 pruebas de la evolución que aún mantiene nuestro cuerpo.

Músculo palmar largo


Pon tu brazo sobre una superficie lisa palma arriba. Junta el dedo meñique y el dedo pulgar y luego ligeramente levanta la mano. ¿Ves un músculo que sobresale en tu muñeca? Este músculo es «el legado» de nuestros antepasados, libera las garras e intensifica el agarre a la hora de saltar de un árbol a otro. No te preocupes si no ves nada, en la vida moderna este músculo es completamente inútil.

Piel de gallina

Los dos motivos principales por los cuales se nos eriza la piel son el frío y el peligro. Al mismo tiempo, la médula espinal produce la excitación de los nervios periféricos que levantan ligeramente el cuero cabelludo. En condiciones de frío esto permite mantener más calor dentro del cuero, y cuando hay peligro, le da a un animal un aspecto más temible. La conocida piel de gallina también se relaciona con las emociones fuertes y puede aparecer por admiración.
Epicanto (la brida mongólica)

El epicanto 


es un pliegue de piel en el párpado superior propio de la raza mongoloide. La mayoría de los investigadores creen que apareció debido a las condiciones climáticas en las que vivían esas tribus: fríos severos, desiertos y calor sofocante.

Pliegue semilunar


Este diminuto pliegue en el extremo interior del ojo es lo que nos queda de la membrana nictitante. En las aves, reptiles y peces es totalmente funcional y sirve para mantener la superficie de los ojos húmeda e ilesa. En algún momento, se hizo innecesaria para la gente pero sigue presente en forma de este pequeño pliegue.

Músculos del oído

Los músculos del oído son el ejemplo clásico de los órganos rudimentarios. A nuestros antepasados les ayudaban a mover las orejas para escuchar mejor el acercamiento de un animal salvaje, un rival o una presa. Ahora muy pocas personas saben mover sus oídos.

Las muelas del juicio

Hace tiempo el ser humano necesitaba los 32 dientes para moler y masticar los alimentos duros y rígidos. Ahora consumimos productos procesados y ya no necesitamos las muelas cordales. Por ello la mitad de la población del mundo ya no las tiene.


Fuente: Genial