A veces los seres humanos tenemos ciertas peculiaridades  en nuestro cuerpo, de las cuales descon...

Tuesday, May 03, 2016 by Anabelly Hernandez

A veces los seres humanos tenemos ciertas peculiaridades  en nuestro cuerpo, de las cuales desconocemos, y sin embargo nunca nos preguntamos ¿Para que sirven? O ¿De donde provienen? Y esta que te contaremos acá es una de esas.

Se trata de una importante parte de tu cuerpo:  La espalda, de los cuales a veces pasamos desapercibidos, porque no logramos vérnoslos constantemente, salvo que nos observemos en un espejo.

Sin embargo si tienes estos dos agujeros en la espalda eres una persona muy especial, ya que se llaman “Los agujeros de Venus” y si sigues leyendo te enterarás cual es su razón de ser y para que sirven. No te asustes ni te espantes, ya que no es nada malo.

Dos orificios en la espalda

La espalda es la zona posterior que se encuentra detrás nuestra ( del pecho y tórax) que muchas veces no logramos apreciar pues  es difícil verla, a menos que hagamos un intento sobrehumano en el espejo, para vernos cada centímetro de esa área tan amplia en nuestro cuerpo.

Estos dos orificios en la espalda son llamados “agujeros de Venus” y es una aparición que muy pocas personas tienen en su cuerpo, se forman sobre todo en la espalda baja tanto en hombres como en mujeres, específicamente donde están ubicados los dos huesos que conectan la pelvis.

Estos dos orificios en la espalda son sinónimo de algo muy bueno para la persona que los posee: buena circulación, cuerpo sano y un punto a favor de las personas que al tener relaciones íntimas quieran alcanzar el orgasmo.

Los expertos médicos argumentan que las únicas personas que pueden verse esos orificios en la espalda baja son aquellas que pueden estirarse bastante, con una composición genética especial en los ligamentos.

Sin embargo estos a veces se hacen más visibles cuando la persona tiene poca grasa corporal, ya que aparecen en ese lugar de la espalda. Es por ello que aquellas personas con sobrepeso muy difícilmente podrán tenerlos visibles.






Fuente: Estilo con Salud