Lavar el pollo crudo antes de la cocinarlo podría aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria ...

Monday, May 23, 2016 by Anabelly Hernandez

Lavar el pollo crudo antes de la cocinarlo podría aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria por ser susceptible a contaminarse con la bacteria Campylobacter, principal causante de diarreas, fiebre, vómito, deshidratación y retortijones abdominales.

Agencia de Normas Alimentarias de Reino Unido (FSA por sus siglas en inglés) advierte que lavar el pollo crudo es muy común. A pesar de que se siguen prácticas recomendadas como como lavarse las manos y cocer bien la carne, se ocultan otros riesgos.

Cuando las gotas de agua salpican y entran en contacto con las manos, ropa, utensilios de cocina, así como las superficies cercanas como el fregadero, éstas se contaminan con la bacteria Campylobacter”, señala la agencia.

Catherine Brown, presidenta del Foods Standards Agency, asegura que los niños menores de cinco años y adultos mayores son más susceptibles de sufrir intoxicación alimentaria por lavar el pollo crudo.

4 reglas para prevenir la contaminación

La FSA explica que la manera más fácil de protegerte a ti y a tu familia es seguir cuatro reglas básicas cada vez que cocines los alimentos.

1. No laves el pollo. La FSA afirma que la cocción mata cualquier bacteria presente, incluso al Campylobacter, así que con eso es suficiente, ya que cuando lavas el pollo crudo salpicas agua y los gérmenes se propaguen.

2. Cubre y refrigera el pollo crudo. Hazlo preferentemente en la parte inferior del refrigerador, así su jugo no va a gotear ni contaminar con Campylobacter otros alimentos refrigerados.

3. Lava los utensilios empleados. Es necesario que laves y limpies perfectamente todos los utensilios que empleas para cocinar: tablas de cortar y superficies utilizadas. Después de manipular el pollo crudo lávate bien las manos con agua tibia y jabón, esto ayuda a detener la propagación de Campylobacter, evitando la contaminación cruzada.

4. Cuece a fondo el pollo. Asegúrate que la cocción sea exacta y que el pollo esté bien caliente antes de servir. Lo puedes comprobar al cortar la parte más gruesa de la carne, si notas un tono rosado significa que aún le falta hervor.

Al seguir estas sencillas recomendaciones cuidas que tus alimentos y entorno no se contaminen. De esta manera proteges la salud y bienestar de tu familia. ¿Acostumbras a lavar el pollo crudo?




Fuente: Slaud 180