La ciencia y la psicología se debaten entre dos teorías distintas para descifrar el complejo tr...

Wednesday, November 16, 2016 by Lourdes López

La ciencia y la psicología se debaten entre dos teorías distintas para descifrar el complejo trasfondo del placer sexual. Por un lado, la ciencia asegura que una coloración intensa de la piel, una respiración acelerada, la humedad genital y un despliegue postural son señales que aseguran el orgasmo en una persona; por lo tanto, también hablan de lo mucho que su pareja se está esforzando para llevarla al máximo placer. En contraposición la psicología cree que esa aseveración sólo es una idea reduccionista; Pedro Lucas Busto, psicólogo y sexólogo de la Sociedad Española de Intervención en Sexología, afirma que ni los orgasmos, ni los gritos, ni conocer de memoria el Kamasutra tienen que ver con ser un buen amante.

El sexólogo explica que todo esto puede darnos sólo una idea de que lo estamos intentado, pero lo que en verdad sella una buena noche es la ausencia de pensamientos que nos conciben como “malos amantes”. Éstos se forman a partir de los prejuicios, enseñanzas y la educación recibida, o bien la falta de ella. Algunas personas tratan de minimizar sus sensaciones de excitación por vergüenza o culpa por ejemplo, mientras que otras tienden a fingir placer por sentirse en deuda con la persona que las intenta complacer. Todo esto es el resultado de una generosidad absurda con la que uno intenta agradar y hacer feliz al otro, olvidando nuestro propio placer. Sentirnos deseados se ha vuelto más importante que desear al otro, debido a esa concepción tergiversada muchos no logran el orgasmo anhelado o la satisfacción esperada.

Por otro lado, el reconocimiento de nuestro propio cuerpo es crucial para definir si somos o no expertas en el sexo. “Hay personas que tienen más capacidad para disfrutar y dar placer, y suelen ser aquellas que no temen a su cuerpo”, aseguró Lucas Busto para una entrevista. En conclusión, al no aceptar, conocer y amar nuestro propio cuerpo, tampoco podremos averiguar si somos capaces de lograr que alguien explote en placer. 

Tu pareja no deja de apretar sus manos y pies

La tensión de los músculos y los reflejos casi involuntarios de algunas partes del cuerpo delatan totalmente si un hombre está disfrutando al tener sexo contigo. Apretar las manos, pies o ejercer presión con alguna otra parte del cuerpo también es sinónimo de que él se está esforzando por no terminar tan rápido, o sea que lo estás haciendo muy bien.


Tu compañero busca cualquier oportunidad para tener sexo contigo

Si notas algo de premura o incluso insistencia en verse para tener relaciones, puede parecerte normal, pero debes poner atención en ciertos detalles para descubrir si su deseo se está convirtiendo en una obsesión. Si es así, él preferirá pasar una noche contigo que hacer cualquier otra cosa y eso te ayudará a saber si eres una experta en la cama.

Él se preocupa por satisfacerte a ti

Cuando las experiencias sexuales contigo son tan placenteras, él no dejará de preocuparse por estar a tu nivel. Por lo tanto, tu pareja no dejará de preguntarte si te gusta lo que sientes cuando estás con él, qué otras cosas te parecerían interesantes experimentar o qué tan excitada estás en medio del acto sexual.

Aún fuera de la cama, él te recuerda lo bien que la pasa cuando tienen relaciones

Los mensajes eróticos, las indirectas, los detalles sexys y otro tipo de cosas son señales de que él no puede dejar de pensar en cómo pierde la cabeza cuando tienen sexo. Si constantemente recibes comentarios referentes a “aquella noche” y cuánto desea que se repita, ten por seguro que lo estás haciendo bien.


Si eres una experta en el sexo él te lo dirá con todas sus letras

Así de sencillo, un hombre satisfecho será tan directo como siempre y te dirá que le sorprende lo mucho que disfruta del sexo contigo. Tal vez no utilice una larga lista de adjetivos y tampoco agregue algunos detalles románticos, pero será bastante claro al decirte cuánto le gusta que estén juntos.

Tu pareja se volverá más competitiva y dinámica

Por lo general, los hombres aman competir y por supuesto ganar. Así que no te sorprendas si un día quiere probar algo totalmente nuevo o hasta arriesgado, eso significa que siente la necesidad de innovar y superar lo grandiosa que tú eres en la cama.

La monotonía no es algo que va contigo

Caer en el sexo vainilla, el cual se refiere a que entre tantas opciones siempre eliges lo mismo, es más fácil de lo que crees. Entre el cansancio, el poco tiempo libre, el pudor y otras cuestiones, terminar en una rutina sexual es cada vez más común. Si tú eres de las que se preocupan por cambiar aunque sea algún detalle durante las relaciones, desde la posición hasta la ropa interior que usas, definitivamente eres una experta en la cama.


Tu pareja emite algunos sonidos o habla durante el sexo

Los hombres son los menos comunicativos, si algo les gusta o provoca pueden guardarse el secreto toda la vida. Por ello, si durante el clímax notas que él gime, grita o te dice algo al oído, lo que sea, puedes dar por sentado que eres una diosa en la cama. Lograr que un hombre no se contenga durante el sexo es el reflejo de tu experiencia en esa área.

Todas estas son algunas señales que prueban que eres una experta en lograr que el otro disfrute al máximo, pues tú también te permites sentir como si fuera el último día. Es importante que ambos pasen un buen momento, pero no olvides que si dejas de preocuparte por tu propio placer ninguno de los dos la pasará bien. Mantén el equilibrio entre lo que le gusta a él y lo que tú esperas sentir, comuníquense y no caigan en una rutina que los lleve al hartazgo. No necesitas de nada extraordinario para ser buena en la cama, todo es cuestión de seguridad y mucha intención de disfrutar.

Con información de Cultura Colectiva