A muchas mujeres les sucede que, por mucho que lo intenten, simplemente no sienten ganas de te...

Friday, October 07, 2016 by Lourdes López


A muchas mujeres les sucede que, por mucho que lo intenten, simplemente no sienten ganas de tener relaciones sexuales. En algunos casos, la razón puede ser más "evidente" como una mala relación con la pareja o experiencias poco placenteras del pasado.

Pero hay otras ocasiones en las que los factores externos no ofrecen la explicación: esta se encuentra en la salud sexual de la mujer.

Si últimamente te has sentido sin ganas de tener sexo, pero el vínculo con tu pareja no podría estar mejor y no has atravesado malas experiencias, tal vez puedas encontrar la causa en una de estas afecciones...

Mala circulación

Las mujeres que padecen enfermedades como la diabetes o tienen hipertensión pueden sufrir problemas de circulación que afecten su libido.

Problemas hormonales

Amamantar, la menopausia y las pastillas anticonceptivas pueden condicionar el funcionamiento de las tiroides y eso influye directamente en el deseo sexual de todas las mujeres.

Medicación

Si tomas antidepresivos o medicamentos para la quimioterapia tales como el tamoxifeno, es normal que tus ganas de mantener relaciones sexuales se reduzcan, ya que este tipo de remedios traen efectos secundarios como ese.

Daño en los nervios

Si te has sometido a cirugías pélvicas o padeces enfermedades como la esclerosis o parkinson, es posible que los nervios se hayan dañado y, por consiguiente, tu deseo sexual se haya visto reducido.

Si sospechas que la reducción en tu deseo sexual puede ser consecuencia de una de estas condiciones, es necesario que tu pareja también lo sepa. A su vez, la mejor solución para detectar el problema será consultar con un ginecólogo o un sexólogo que pueda ayudarte. Según la directora del Centro de Medicina Sexual Femenina de Massachusets, Marjorie Green, siempre hay más de un motivo.


Los tratamientos son diferentes dependiendo del origen del problema. Algunas mujeres lo solucionan cambiando sus medicaciones, otras con el consumo de estrógeno o testosterona y otras con productos para aumentar la circulación en la zona del clítoris. Pero cada cuerpo es un mundo y para resolver lo que sucede con el tuyo, lo más recomendable es que consultes con un especialista para que estudie tu caso en particular y te ofrezca la mejor solución.

Con información de Vix