Ella era el tipo de novia que Dios te da de joven; así sabes qué es la pérdida el resto de tu v...

Thursday, September 29, 2016 by Anabelly Hernandez

Ella era el tipo de novia que Dios te da de joven; así sabes qué es la pérdida el resto de tu vida.
Junot Díaz

Fue un ejercicio de reconocimiento, lo juro. Llevábamos años juntos y entre la rutina y el miedo del futuro no sabía qué era lo que me podía perder de seguir con ella. Las ideas rondaron mi cabeza y tal vez fue eso lo que debilitó la relación al punto de buscar que fuera ella la que terminara conmigo. Una de las cosas más cobardes que puedes hacer es esperar en una relación buscando que tu pareja termine contigo y así tú ser la víctima. Pero eso hice. 

Lo sé, no merezco reconocimiento y juraba que al terminar no habría arrepentimientos, pues el olor de lo que algunos llaman “libertad” me gustaba, eso recordaba. Los primeros días escuché el desastre que había dejado atrás. Una de sus amigas (esa que a pesar de todo no me dejó de hablar) me dijo que mi ex lloraba, que no entendía cómo yo había cambiado tanto en tan poco tiempo, pero también que se sentía culpable por cortarme, que seguramente yo estaba peor. Ese fue el contexto, esa fue mi vil huida de algo de lo que me arrepentiría por mucho tiempo.

Los primeros días fueron mi intento para adaptarme a mi anhelada vida de soltero. Busqué a una amiga con la que no hablaba desde hace años y que por fortunas del destino (Facebook) sabía era soltera. 
Una de esas relaciones que nunca germinaron, pues yo comencé a salir con mi reciente exnovia. Hablamos y mientras los textos avanzaban la confianza se daba más, fueron minutos antes de que la invitara a salir y ella aceptara, fue más sencillo de lo que pensaba, era algo natural, estaba emocionado por lo que venía en mi vida y me sentía en la cima. Ese fue mi error, eso hizo que la caída fuera más fuerte.

Resumen de una mala decisión:

Sí, era guapa, pero ya no me atraía de la misma manera. 

Ambos habíamos cambiado mucho y no teníamos cosas en común.

Cuando la plática acerca de los recuerdos juntos terminaron, el ambiente era muy incómodo.

No reímos en toda la tarde.

Estuve pensando en mi ex todo el tiempo.

Estuve comparándola con mi ex todo el tiempo.

Me di cuenta de que si esto era un error, cortar con ella había sido el peor desacierto de mi vida.

No quiero alimentar estereotipos, pero dicen que los hombres sufrimos la relación tiempo después de perderla y eso sucedió conmigo. 
Después de días de calma emocional mi mente explotó. No quería salir de cama, sólo hablaba con mis amigos para emborracharme y olvidar, mandaba mensajes de texto inteligibles y mi acoso cibernético, de ser conocido, sería un crimen de estado. 

Demostrar verdadero arrepentimiento no es sencillo, pues la confianza desaparece después de una inexacta cantidad de tiempo, pero enmendar errores es algo que pocas veces dejamos, por lo que entre pláticas casuales, comenzamos a hablar de nuevo. 

Sabía que no regresaríamos de la noche a la mañana, fueron pláticas difíciles al principio –creía que yo no quería estar con ella, o que ya había alguien antes de que termináramos– y aunque no era verdad, sanar las heridas fue un proceso lento y doloroso, pero al ser real el interés de ambos, superamos ese obstáculo, que en verdad fue la señal de que eventualmente volveríamos a estar juntos. 

El amor es complicado, por lo que para facilitar su entendimiento, tal vez sea mejor resumir las otras 11 señales en orden cronológico, las cuales nos dieron a entender que nuestra relación merece otra oportunidad:

10. Salimos de nuevo y ninguno de los dos terminó llorando.

9. Fui a verla después de un largo y día difícil , ella hizo lo mismo en otra ocasión.

8. Me dejó pagar de nuevo la comida.

7. Regresaron los besos. No esos intensos y apasionados que demuestran que no quieres perder a alguien, sino los pequeños, esos que se roban en todo momento y que encapsulan frases como “te amo” o “estoy justo donde quiero estar”, sin tener que pronunciar una palabra.

6. Regresamos a los lugares comunes sin adoptar la melancolía. 

5. Volví a salir con ella y sus amigas.

4. Tuvimos sexo de nuevo. 

3. Nos adaptamos al cambio que cada uno tuvo al estar separados. 

2. Descubrimos estar tan enamorados como la primera vez que lo sentimos. 

1. Dejamos atrás el pasado y nos enfocamos en el futuro de nuestra relación.

Muchos creen que regresar con tu ex es un error, pero a veces necesitamos perder lo que queremos para entender cuánto lo necesitábamos. 
Tal vez nunca suceda pero si esperas hacerlo, esta guía para volver a salir con tu ex puede ayudar, aunque si en verdad es un caso perdido mejor lee estos consejos para superar una ruptura amorosa.



Con información de: culturacolectiva