La cámara engorda, se suele decir y según un estudio reciente, publicado en la revista especial...

Thursday, September 08, 2016 by Lourdes López

La cámara engorda, se suele decir y según un estudio reciente, publicado en la revista especializada The Journal of Consumer Psychology, esto podría ser cierto en el caso de quienes ven a algunos personajes populares de dibujos animados, como por ejemplo el famoso Homero Simpson. 


Científicos apuntaron que entrañables amigos de la pequeña pantalla como Homero Simpson, Peppa Pig o Pedro Picapiedra, cuya apariencia corpulenta los hace más amigables, podrían tener un impacto negativo, destaca el diario español ABC.





En concreto, como recoge la web especializada Sciencealert.com, encontraron que quienes suelen ver estos programas consumen significativamente mayores cantidades de alimentos ricos en calorías como galletas y golosinas, tras ver a   personajes de animación con sobrepeso.






Se realizó un estudio y en el curso del experimento, a algunos chicos se les mostraron dibujos animados cuyos protagonistas eran saludables, a otros se les mostró personajes de animación con varios kilos de más y a otros no se les dejó ver ningún tipo de dibujo animado.

Después de la emisión de estas caricaturas, a los participantes se les permitió acceder a comida energética y con bajos nutrientes, para comprobar si la exposición a los dibujos animados actuaban como detonador.


Los resultados mostraron un incremento significativo en la ingesta de comida. De acuerdo con  la principal autora del estudio, Margaret C. Campbell, los participantes mostraron que los dibujos animados con sobrepeso participaban del estereotipo, lo cual afectó el comportamiento de los participantes con respecto a la comida.

Esta investigadora afirmó  en un comunicado que "los participantes en el experimento tienen una tendencia a consumir casi el doble, tanto de chicos indulgentes con la comida como de participantes que fueron expuestos a personajes de animación con más peso del normal o no”.




Incluso los chicos a quienes se les expuso tanto a personajes de animación con sobrepeso como de apariencia más equilibrada tenían tendencia a comer más que los chicos que no vieron este tipo de personajes, sugiriendo que la apariencia de tener unos kilos de más es suficientemente provocadora para que los chicos consuman snacks de una forma más intensa. Sin embargo, las personas  indulgentes con la comida se moderaban cuando intervenían sus conocimientos sobre salud y buenas prácticas.


Margaret Campbell concluyó que "esta información es clave y debemos continuar explorando”. A su juicio, "no se debe olvidar que los menores son más propensos a imitar los hábitos que ven por televisión”.





Fuente: Agencias/ paginasiete.bo