El cambio de look, portada a portada, de Harry Styles. Oh Boy! Con su consecuente impacto. La...

Thursday, September 29, 2016 by Lourdes López

El cambio de look, portada a portada, de Harry Styles. Oh Boy!
Con su consecuente impacto. Las redes sociales se han volcado, las 'celebs' han opinado y él parece haber renacido.

La sucesión cronológica de fotografías muestra a un Harry Styles que retrocede, pero sólo estéticamente, a la infancia mientras avanza –paradojas de la vida– hacia un renacer profesional. Porque, intuimos con atino, que este será uno de esos cortes de pelo que cambiaron carreras. La suya, como quien dice, acaba de empezar. Y eso que con 22 años puede presumir de haber sido miembro de una de las boyband estrella del segundo milenio y de haberse convertido en referente de estilo. Aun con todo ello, en su debut como actor a las órdenes de Christopher Nolan y en sus futuros proyectos musicales  está la clave para la reinvención. El primer paso (tijera de por medio) ya está dado. 

Pero toda acción/reinvención desencadena una reacción y, en este caso, no se ha hecho esperar. Las redes sociales se han revolucionado con las imágenes que el artista ha ido subiendo a su cuenta de Instagram: tres portadas, tres millones de likes; otros tantos miles de comentarios; y una definición bastante explícita de cómo le sienta el cambio que incluye la expresión "Oh Boy!", la cual también aparece en las portadas, seguida de una oleada de emojis.

Por su parte, algunas celebrities se han pronunciado al respecto, como por ejemplo Gigi Hadid. La modelo podría haberle lanzado una indirecta nada sutil con un Snapchat que rezaba "A Cover" junto a una captura de Zayn Malik en la portada de Elle UK. Vale que Gigi suele apoyar a su pareja en todo aquello en lo que toma partido, hasta ahí todo bien, pero el hecho de publicar este editorial justo cuando el mundo está volcado en el de su excompañero resulta vagamente sospechoso y una manera de reivindicar qué es para ella una portada (con mayúsculas). Fuese cual fuese la intención, sólo ha servido para avivar la llama.

Con información de: Vogue España