Existen personas que, para su conveniencia intentan someter a las personas que tienen cerca para...

Thursday, September 22, 2016 by Anabelly Hernandez

Existen personas que, para su conveniencia intentan someter a las personas que tienen cerca para lograr algún beneficio o rédito en particular; estas personas suelen tener perfil manipulador. Mucho se habla de los manipuladores emocionales como personas que saben manejar a los otros y llevarlos para el lado que les conviene. Aunque sepamos que un manipulador nos traerá complicaciones a nuestra vida, no es fácil detectar si estamos tratando con uno. Existen puntos claves y determinadas características que tiene un hombre manipulador. Para no caer en su trampa es necesario estar atentos a estos rasgos

Son mentirosos

La mentira es la base del manipulador. No teme recurrir a ella para lograr su cometido. Algunas personas manipuladoras llegan a creer que sus mentiras son pequeñas y son por una buena causa. La mentira es mentira y ya; los manipuladores tienen una gran habilidad para mentir. Pueden dar vuelta de tal manera la historia que hasta terminas por creerlo. Presta atención a sus mentiras. Los manipuladores mienten en pequeñas cosas, y a todo el mundo.

Echan culpas y deslindan responsabilidades

Cuando un manipulador trata de excusarse siempre echará la culpa al entorno, o a otra persona. Asimismo, cuando deba hacerse cargo de algo que no le conviene intentará deslindar esa responsabilidad en otra persona, haciéndole creer a los demás que él no tiene nada que ver con ello.

Halagan demasiado

Cuando una persona halaga demasiado, está buscando ganar tu confianza. Es una de las habilidades más reconocidas de las personas manipuladoras. Te halagará por todo, para luego poder obtener algo a cambio. Nunca confíes de alguien que tan abiertamente te halaga aún sin conocerte demasiado.

Prometen

Las promesas forman parte del repertorio de un manipulador. Con el afán de lograr su cometido, te hará promesas que ni él mismo sabe si podrá cumplir. Lo que intenta es que caigas en su trampa.

Se cree superior

Un manipulador usará sus artimañas para hacerte creer que él todo lo sabe, y lo sabe mucho más que tú. Todo lo que hagas no alcanzará para superarlo, pero su forma de decirlo nunca será directa; utilizará la ironía o la persuasión.

Se victimiza

Para lograr su objetivo, los manipuladores suelen apelar a la lástima o a la culpa del otro. “No ves que no me ayudas en nada, ya no puedo solo”, “pensé que me entenderías, qué solo me siento”. La realidad es que la persona sometida suele sentir culpa ante la demanda del manipulador y así caer en sus redes.

Hay que tener en cuenta que un manipulador no puede existir sin la presencia del otro. Si tú dejas que un manipulador trabaje sus artimañas en ti, entonces él encontrará terreno para echar sus redes. Los manipuladores desvalorizan todo el tiempo a sus víctimas, por lo que no es buena idea convivir con un manipulador. La clave está en prestar atención que todas estas características no se repitan consecutivamente en el tiempo porque podrías estar lidiando con un manipulador, y lo conveniente sería que te alejes de esa persona.




Fuente: whatthegirl