Se suele decir que solo tenemos una oportunidad para causar una buena primera impresión. Pero no...

Tuesday, September 27, 2016 by Lourdes López

Se suele decir que solo tenemos una oportunidad para causar una buena primera impresión. Pero no temas, es muy fácil no quedar como un capullo si sigues unos sencillos trucos.

O eso es lo que nos propone Amy Cuddy, profesora de la Universidad de Harvard, en su libro Presence. En él, esta psicóloga americana nos explica que lo más importante a la hora de crear una buena impresión positiva es inspirar confianza. El talento o la inteligencia se demostrarán más tarde.

Además, crear una buena impresión se puede entrenar. Con estos 8 sencillos trucos podrás llegar a inspirar más confianza que una adorable abuelita de ochenta años. Aunque por dentro seas el mismo capullo de siempre.

1. Escucha más de lo que hablas

Y cuando decimos más es MUCHO más. Haz preguntas, mantén contacto visual, sonríe, frunce el ceño, cabecea y vuelta a empezar. Tranquilo, no vas a parecer un loco. A no ser que hagas las mismas preguntas todas las veces, entonces sí.

Si alguien te está contando algo, intenta no aconsejar basándote en tu experiencia. No seas ombliguista. A una persona que acaba de sufrir una ruptura no le interesa que compartas una y otra vez como fue en tu caso. Sí, sufriste mucho, pero ahora es su turno de llorar.

Todo puede resumirse en aquel dicho: habla solo cuando tengas algo importante que decir y en caso contrario... calla y escucha.

2. Que el foco ilumine a los demás

Nunca recibimos los elogios suficientes. Nos gustan que nos doren la píldora, es así. Por eso, si quieres causar una impresión positiva dile a la gente lo que hacen bien. Y si no sabes en qué es lo que destacan, averígualo. No todo va a ser tan fácil. Si descubres que esa persona ha sido seleccionada para una beca súper buena, felicítala. Apreciará más que hayas investigado ese dato que el mero piropo. O igual piensa que eres un tarado peligroso que se dedica a espiar todos sus movimientos. Pero hemos venido a jugar.

3. Nunca practiques la escucha selectiva

Todos lo hemos hecho. Estamos hablando con alguien mientras pensamos en la comida de mañana o en nuestro drama interno. Asentimos y sonreímos cuando realmente no nos estamos enterando de nada. Escuchamos los problemas de los demás mientras mordemos nuestro polo de fresa y en nuestro cerebro suenan bombos y platillos. Pues bien, es probable que ya lo sepas, pero eso es algo que causa muy mala impresión. Y es que se nota. Vaya si se nota.

La gente que transmite confianza suele escuchar con atención, como si los problemas de los demás fueran los más importantes del mundo. Así es como consiguen que sintamos que tenemos algo en común con ellos. Algo más allá de que somos de la misma especie, claro.

4. Deja tu celular a un lado

No mires WhatsApp, no desvíes la mirada. Aparta la vista de la pantalla. No mandes ese snapchat —estamos seguros de que tu selfie puede esperar—. En definitiva, deja tus asuntos mundanos de lado y centra tu máxima atención en la otra persona. No podrás contactar con los demás si estás hiperconectado con tus gadgets. Así que guarda el móvil en el bolsillo, apaga las pantallas y abre los oídos. No seas un capullo y escucha.

5. Da sin esperar nada a cambio. Y asume que es probable que no recibas nada

Suena a consejo que te darían en catequesis. Sí, tienes razón. Pero según el libro Presence... es muy efectivo. Y lo que queremos es inspirar la máxima confianza posible, dar una buena impresión y convertirnos en los amos de las relaciones sociales. Así que entrégate sin esperar nada a cambio.

6. No seas engreído... y valora la importancia de los demás

A los únicos que conseguirás impresionar con tus estúpidos aires de grandeza será a otros listillos como tú. El resto no estamos impresionados. Estamos irritados. Y lo único que queremos es que salgas de la habitación.

La humildad es la clave de las relaciones sociales, así que... practícala. Además, tú ya conoces todo sobre ti. Sabes cómo piensas, cómo actúas y cuáles son tus perspectivas y puntos de vista. Así que quizás conocer algo sobre los demás te puede ayudar a ser un poco mejor.

7. Mide tus palabras

Tus palabras y tu vocabulario causan un gran impacto en cómo te ven los demás. Todos queremos ser asociados con gente feliz, entusiasta y plena. Y no con personas con problemas a las que querríamos tener bien lejos. Al menos no todo el tiempo.

8. No discutas los fallos de los demás... pero admite los tuyos sin problemas

Puede que, a veces, sea divertido reírte de otras personas pero no lo hagas con alguien a quien acabas de conocer. Porque puede que esa persona se crea que vas a hacer lo mismo con ella tan pronto como dobles la esquina. Por el contrario, es muy bueno saber reírse de uno mismo. Sé humilde, comparte tus fallos, admite tus errores. La gente no se reirá de ti sino contigo. Y les caerás mucho más simpático.

Con información de Playground