El genero masculino no es tan fácil de entender, menos si una mujer es quien se plantea la in...

Saturday, September 24, 2016 by Lourdes López

El genero masculino no es tan fácil de entender, menos si una mujer es quien se plantea la interrogante. Hemos escuchado la frase, cada quien es un mundo, así que no te sorprendas si el chico que conociste hace un mes no tiene ningún parecido con el chico que te presento tu mejor amiga.

Cuando tratamos de entenderlos pareciera que terminamos con más dudas que al principio, sin embargo no son de otro planeta, aunque no lo creas  ni el chico con con el que has convivido más tiempo te ha revelado todos sus secretos. Hay cinco verdades que les resulta casi imposible de admitir, y que si las conoces, entenderlos será tu especialidad.

1. ¡Se mueren por oír cumplidos! ¿Sorprendida?

La verdad, es que para mí es una sorpresa. Las que vivimos en algún país latinoamericano, sabemos lo común que es escuchar a los hombres decir piropos a las mujeres. Las mujeres no caminamos por ahí diciendo a los hombres que se nos cruzan lo guapos que pensamos que son.

La “lógica”, o las prácticas sociales, nos enseñan que ellos dicen cumplidos y que nosotras los recibimos. Pero la realidad de los hombre nos dice algo muy diferente. Los hombres mueren por recibir lo mismo que ellos dan. Mueren por saber que tú piensas que es atractivo, que es inteligente, que te hace sentir como en las nubes, etc.

¿Escuchaste ese dicho que dice: no hagas lo que no te gusta que te hagan? Bueno, si lo damos vuelta, podemos decir que hay que hacer lo que nos gusta que nos hagan. ¿Quieres reconquistar a tu esposo? ¡Dile lo mucho te gusta!

2. Las mujeres que se ven como modelos de revistas NO los vuelven locos

Ahora, aunque cabe destacar que admirar o sentir cierta atracción hacia una mujer sumamente linda es casi inevitable, también es verdad que no es la apariencia física la que cierra el trato a la hora del amor verdadero. Los hombres no tienen la culpa de sentir atracción hacia las mujeres bellas.

Todos los seres vivientes estamos en la tierra para reproducirnos y de alguna manera prolongar nuestra existencia en este planeta a través de nuestra posteridad. La selección genética, hace que nos sintamos atraídos a lo que nuestro cerebro (a nivel subconsciente) encuentra “saludable” y no exactamente bello, para cumplir ese propósito, relacionando la belleza física con la buena salud. Es por eso que tanto hombres como mujeres nos sentimos superficialmente atraídos hacia lo lindo.

Por suerte, hemos evolucionado, y entendemos que lo bello no es necesariamente lo mejor para nosotros y, por ello a la hora de amar buscamos a quienes son más compatibles con nosotros. Así que si está contigo es por que simplemente eres tú quien lo vuelve loco y no la modelo de la tapa de una revista, ni la vecina del frente.

3. Aprendieron a reprimir sus emociones desde la pubertad

Creo que la pubertad es una de las etapas de la vida con tantas o más incertidumbres que cuando te enteras que vas a ser madre por primera vez. En ambos casos tu cuerpo comienza a cambiar, sin que haya nada que puedas hacer para detenerlo. Las hormonas tienen una fiesta en tu cuerpo y tú solo tratas de adaptarte.

Las mujeres recibimos los efectos del estrógeno, que nos hace llorar durante comerciales y tener curvas en el cuerpo; los hombres sufren la influencia de la testosterona, una hormona que definitivamente NO te hace llorar. La testosterona hace que los hombres sientan episodios de rabia inexplicable, grandes atracciones por el sexo opuesto, alcanzan un nivel de exasperación que podría volver loca a cualquier mujer (ten en cuenta que solo tienen entre 11 y 16 años).

¿Qué pasa entonces? Aprenden a reprimir lo que sienten. Acostumbrados a los estragos de la testosterona, y sabiendo que no pueden confiar en sus impulsos, o primeras emociones ya que cada vez que lo hacen se meten en líos, reprimen todo, hasta que pasa la pubertad y las hormonas dejan de hacer estrago. El problema es que cuando pasa la pubertad el cerebro de ellos ya aprendieron a no expresar sus verdaderas emociones, a reprimirse, y por ello les resulta tan difícil.

La clave: no los repriman. No reaccionen mal cuando ellos expresen algo. Por más que la reacción de sus esposos no sea la más adecuada, no los reprendan o se enojen con ellos. No se conviertan en su nueva testosterona. Utilicen la comunicación como aliada y apoyen cualquier acto de expresión del hombre a quien aman.

4. Ellos odian que juzguen su valor por sus éxitos económicos

No lo compares a los esposos de tus ex compañeras de escuela, ni al esposo de tu hermana, mucho menos a tu padre. Nosotras exigimos que no se nos vea como a un objeto, y que nos valoren por quienes somos y no por como nos vemos. Valora a tu esposo por sus sacrificios, por sus buenas intenciones, por su trabajo duro, por el tiempo que te dedica y no por cuánto gana cada semana.

5. No son una máquina sexual

Sí, chicas. No son una máquina a la que le colocas una ficha y tiene que funcionar, y si no anda, la pateas para ver si te devuelve la moneda que pusiste. Aunque no lo crean, los hombres son tan humanos como nosotras. Los hombres no son de Marte, ni las mujeres de Venus, ambos somos del mismo planeta. No creemos más diferencias de las que realmente hay. Si a ti te duele, lo más probable es que a él también. ¡Buena suerte! A amar y respetar a ese hombre tuyo.



Fuente: El Salvador.com