Una de las formas de asegurar una buena salud bucal es cepillando tus dientes. Sin embargo hacer...

Saturday, August 13, 2016 by Anabelly Hernandez

Una de las formas de asegurar una buena salud bucal es cepillando tus dientes. Sin embargo hacerlo no te asegura que tengas buen aliento por el resto del día. Checa que otras cosas influyen para causarte mal aliento:

1. Saltarte el desayuno  

Desayunar activa tu saliva desde temprano, lo que hace que la “limpieza” de tu boca también inicie. No hacerlo, ocasiona que tus glándulas salivales estén menos activas dándole oportunidad a las bacterias a que se reproduzcan.

2. Tomar café

Claro que es delicioso pero seguramente has notado que después de que alguien se termina su taza, empieza a tener mal olor bucal. Y nuevamente la culpa se la debemos a la deshidratación causada por esta bebida.

3. No limpiar tu lengua

Si sólo cepillas tus dientes y olvidas tu lengua, ésta puede ser la causante del mal olor. La lengua puede albergar a muchas bacterias, incluidas en H. Pylori, lo que desatará tu mal aliento.

4. Una dieta baja en carbohidratos

Cuando dejas de comer carbohidratos  e incrementas la cantidad de proteína que comes, tu cuerpo empieza a producir cetonas y su acumulación termina provocando mal aliento.

5. No comer frutas y verduras

Consumirlas, ayuda a que tus glándulas salivales produzcan la cantidad correcta de saliva para mantener tu boca hidratada.

6. Goma de mascar

Aunque no lo creas, la goma de mascar también puede terminar causándote mal aliento, sobre todo por su contenido de azúcar. Lo más recomendable es consumir los que no tienen azúcar y contienen Xylitol, pues este compuesto ayuda a eliminar bacterias.

7. Alcohol

Después de varias copas tu aliento no será el mejor y no sólo por el hecho de que todos sabrán que estuviste tomando, sino que al secar tu boca, también estará afectándote con mal olor.

8. Frutos secos

Los frutos secos también son tu enemigo a la hora de buscar tener un buen aliento, pues su concentrado de azúcar y por que llegan a propiciar que se quede parte de ellos entre los dientes. Lo más recomendable es que cepilles tus dientes después de consumirlos.




Fuente: mujerde10