Investigadores de la Universidad de Tennessee aseguran que los hombres “feos” físicamente, o me...

Monday, July 04, 2016 by Anabelly Hernandez

Investigadores de la Universidad de Tennessee aseguran que los hombres “feos” físicamente, o menos atractivos que sus parejas, tienen la sensación de estar disfrutando de algo más de lo que podrían esperar en una relación, por lo cual trabajan duro para mantenerla estable.

De acuerdo con un estudio publicado en Livescience.com, las mujeres (a partir de los 30 años) buscan el respaldo de sus parejas, más que el aspecto físico.
Asimismo, encontraron que aquellas mujeres con parejas menos atractivas son más positivas y solidarias, además de que se sienten un mayor nivel de satisfacción en su relación.

Por otro lado, según información publicada por la BBC, los hombres que carecen de atributos físicos de belleza, a menudo suelen creen que son mucho más atractivos de lo que realmente son, por lo que eso incrementa la confianza en sí mismos y los impulsa a actuar para conquistar a mujeres hermosas.

Sin embargo, se trata de una percepción distorsionada, de "un mecanismo evolutivo importante" en la conservación de la especie, explica Carin Perilloux, del departamento de psicología del Colegio Williams de Massachusetts, quien dirigió el estudio publicado en Psychological Science.

En este sentido, la especialista advierte que en realidad, y de manera independiente a su aspecto, lo que la mayoría de las mujeres busca es una pareja confiable, que les asegure no sólo el éxito reproductivo, sino también de exclusividad.

Dicho de otra manera, se considera que los hombres “feos” son menos infieles y confiables que aquellos que son considerados con atributos de belleza. Además, en esta época, uno de los mitos de los hombres guapos es que son homosexuales.

Sea cierto o no, la primera impresión ya no es suficiente para las mujeres, por lo que aquellos hombres con seguridad, que se muestren confiables, fieles y con iniciativa, suelen ser más atractivos para las mujeres, que sólo el estereotipo del galán de telenovela.



Fuente: Salud 180