Un mensaje que está en el momento adecuado llegando a la gente adecuada: "Querida chica...

Thursday, July 07, 2016 by Lourdes López

Un mensaje que está en el momento adecuado llegando a la gente adecuada:

"Querida chica del bañador verde", así empieza una carta con la que miles de personas se han sentido identificadas.
   
Cuando, precisamente, una está pensando que quizá, en las fotos de la playa, no va a salir como esa modelo del momento, con su bikini perfecto, que al sentarse le salen unas rosquitas que desearía que no estuviesen ahí, que a lo mejor otros le harán una radiografía (negativa) a su cuerpo... Aparece en su muro un mensaje perfecto. Como ella, porque lo es, pero no se acordaba antes de leerlo.

Jessica Gómez le ha dedicado unas palabras a una chica, joven, pero también a ella misma, o a mujeres de todo tipo, e incluso hombres. Esta autora, que reconoce que ya había escrito mensajes feministas anteriormente, de todo tipo ("No lo puedo evitar: escribo desde el corazón y es lo que me sale en este momento de mi vida") ha alcanzado una repentina popularidad con su relato, ya viral (60.000 "Me gusta" lo avalan).

El éxito, como siempre, es repentino: "Sabía que gustaría y que muchas personas se verían identificadas, pero... Esto es una locura," explica Jessica. "Ha llegado a más de cuatro millones de personas en un día, y un millón y medio han interactuado. Lo que más alucinada me tiene es que me esperaba algún comentario de los que suelen caer cuando se defiende el cuerpo natural, llamándome/nos feminazi/s o cosas así... Y no: ahora mismo tiene unos dos mil comentarios, todos positivos. La gente diciéndose cosas bonitas unos a otros (mujeres y hombres). Ni un insulto, ni una discusión... ¡Creo que esto debe ser "never seen" en Facebook!".

Pero, sobre todo, más allá de la repercusión, lo que importa es el mensaje, ese que llega a todas (y todos, porque no para de recibir comentarios masculinos que reconocen sentirse como la chica del bañador verde), una historia que podría ser la de cualquiera, pero que, en este caso, es real: "La chica del bañador verde existe (aunque en realidad era un bikini bastante recatado).

Fui con mis hijos la semana pasada a la playa de Xivares [Asturias], que es nuestra favorita del mundo, y ella estaba allí, con su grupo de amigos y con su amiga de la melena. Todo lo que escribí, lo pensé mirándola. A veces tenía la sensación de que la estuviera mirando a través de un cristal del tiempo. La miraba porque me veía a mí. Porque nos veía a todas. Así que sí: existe, pero también es la unión de nuestras experiencias."

Antes de terminar la conversación, Jessica pide enviar un último mensaje, aclaratorio: "Todas -o muchas- hemos sido en algún momento la chica del bañador verde. Es la trampa de la vida: cuando por fin aprendes la lección... Ya has cambiado de capítulo." Y lo mejor es que puedes cambiarlo. Y releer la historia, y compartirla, para aportar un granito de arena (de playa) al cambio: 



Fuente: Woman Madame Figaro