Por fortuna hay esperanza para tanto sufrimiento. A menos de que jamás hayas pisado una ...

Wednesday, June 15, 2016 by Anabelly Hernandez


Por fortuna hay esperanza para tanto sufrimiento.

A menos de que jamás hayas pisado una cocina en tu vida, sabes que cuando cortas una cebolla tus ojos comienzan a arder y después lloras como bebé. Pero ¿sabes por qué la cebolla produce este efecto?

Las cebollas son vegetales que pertenecen a la familia de plantas Allium, son primas de los ajos, el cebollín y los echalotes. Todos estos vegetales crecen debajo de la tierra y absorben azufre del subsuelo.


Cuando cortamos una cebolla, rompemos las células que contienen el azufre que es transformado en aminoácidos sulfóxidos que forman ácido sulfénico. Cuando las células se rompen, también se liberan unas enzimas llamadas aliansas que reaccionan con el ácido sulfénico y forman un gas llamado sulfóxido de tiopropanal que llega a nuestros ojos.


En la capa exterior de los ojos tenemos nervios que identifican sustancias tóxicas e irritantes, por lo cual cuando el sulfóxido de tiopropanal llega a nuestros ojos, los nervios mandan una señal al sistema nervioso central, el cual lo traduce como una sensación de ardor. El sistema nervioso se encarga de mandar una señal a los lagrimales para que limpien la sustancia irritante por medio de lágrimas.


Cuando las cebollas son cocinadas, las enzimas que ayudan a formar el sulfóxido de tiopropanal se vuelven inactivas y el gas deja de ser producido. Puedes bajar un poco la intensidad de estos efectos refrigerando las cebollas unas cuantas horas antes de cortarlas, ya que el frío hace más lento el proceso de formación de este gas.


Estos mismos compuestos de azufre son lo que les da a las cebollas su distintivo y delicioso sabor. Pero si quieres evitar al 100% llorar cuando cortes cebolla, te recomiendo que uses unos goggles y así evites el contacto del gas con tus ojos.

Buscando una alternativa a los goggles, encontré algunas recomendaciones que aseguran te ayudarán a no llorar al cortar cebolla. Algunas de ellas suenan bastante posibles, mientras que otras suenan completamente ridículas, pero las incluiré por si te sientes con ganas de desenmascarar algunos de estos mitos.

1. Masticar un chicle de menta.
2. Sostener un trozo de pan entre los dientes o en la punta del cuchillo.
3. Sostener un cerillo entre los dientes.
4. Poner sobre la cabeza la parte que se corta con el rabo o raíces de la cebolla.
5. Meter las cebollas en el congelador 10 minutos antes de picarlas.
6. Remojar en agua caliente la cebolla cortada a la mitad.
7. Poner un vaso de agua junto a la cebolla mientras la picas.
8. Colocar 2 buenos puñados de sal entre el cocinero y la cebolla.
9. Mojar la hoja del cuchillo con agua.
10. Encender una vela junto a la cebolla.
11. Humedecer las manos y las muñecas.
12. Picar las cebollas en el sentido de las fibras.
13. Rociar el cuchillo con un poco de vinagre.
14. Respirar sólo por la boca.
15. Encender un ventilador y colocarlo a un lado, orientado hacia la cebolla.
16. Sumergir las cebollas en agua con limón 5 minutos antes de picarlas.
17. Restregarse los ojos con un algodón mojado en agua helada.
18. Picar la cebolla con la boca llena de agua.
19. Poner un trozo de limón en cada esquina de la tabla en la que cortes la cebolla.
20. Usar goggles!!!





Fuente: qore