La histeria femenina llegó a considerarse una enfermedad –con diagnóstico y todo– y el estudio ...

Thursday, June 23, 2016 by Lourdes López

La histeria femenina llegó a considerarse una enfermedad –con diagnóstico y todo– y el estudio que hizo Freud de la misma se considera el inicio del psicoanálisis…

1. Temerosas e inseguras. Necesitan constantemente la aprobación de otra persona y si no la obtienen llegan a ofuscarse rápidamente.

2. Se encienden tan rápido como una cerilla. Cualquier contratiempo en lo que tienen programado las vuelve locas. Si tratas con ellas debes tener un alto nivel de compromiso y no cambiarle de planes, que eso las desestabiliza.

3. Seductoras. Suele gustarles llamar la atención y saben cómo conquistar. Una vez seducen a su objeto de deseo parece que se les va el interés. Forma parte de su inconstancia con todo.

4. Meticulosas y ‘cuadriculadas’. Se mueven con estrategias ya planteadas, todo es premeditado y planificado en ellas en ese afán por controlarlo todo y a todos.

5. Fantasiosas. Llegan a perder el contacto con la realidad pues su mente va más allá de lo que tiene delante, de lo verdadero.

6. Sufrida y contradictoria. Ese ‘ahora sí’ - ‘ahora no’ les supone dolor y malos ratos. Viven atrapadas en esa contradicción constante.

7. Vulnerables. Cualquier factor puede desequilibrarlas. El fino hilo que separa su estado de ‘off’ con el ‘on’ puede trastocarlo todo una vez se cruza. Son muy débiles emocionalmente, vulnerables, por lo que requieren de que quienes estén a su alrededor reconozcan este problema y sepan manejarla para no herirla y evitar en la medida de lo posible sus fuertes arranques de histeria.



8. Dominante. Siempre quiere tener la última palabra y sino estalla en mil pedazos. Esto está muy en línea con todo lo anterior, con su planificación al milímetro de todo, con esa inseguridad, pues necesita constantemente tener la voz cantante para reafirmarse…

9. Le atraen las personalidades dominantes y difíciles. Necesitan de alguien que les suponga un reto constante. Aquellos parejas más dóciles le duran poco porque rápidamente se aburren y necesitan nuevos estímulos.

10. Poco sexuales. Si bien son muy seductoras, como señalábamos anteriormente, en contraposición a ello no suelen disfrutar del sexo. De hecho, una vez tienen seguro a su chic@ evitan el contacto sexual y el mantener relaciones. Sus emociones bloquean ese lado tan íntimo.



La histeria ha de tratarse con un profesional adecuadamente formado y con experiencia en estos temas. Se trata de un trastorno de la personalidad que no ha de tomarse a la ligera ni en broma, pese a que a la mayoría de las mujeres nos tachan de histéricas en cuanto tenemos algún ‘arranque’ de enfado. No hemos de trivializar este tema jamás pues su origen es profundo y requiere de paciencia y tratamiento.


Fuente: Inviptus